AGMER advierte que la mayoría de los maestros requiere de empleos secundarios
El secretario general de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer), Abel Antivero, manifestó su preocupación por la realidad económica que atraviesa el sector docente en la provincia. Según el dirigente, una parte considerable de los trabajadores de la educación se ve obligada a buscar fuentes de ingresos alternativas para cubrir sus necesidades básicas, señalando que el salario inicial de un docente se ubica actualmente en los 621 mil pesos.
A pesar de la intención del gremio de iniciar el diálogo salarial a finales del año pasado, las autoridades provinciales han postergado la apertura de paritarias para el mes de febrero. Aunque ya se han establecido los primeros contactos con el nuevo titular del Consejo General de Educación (CGE), el licenciado Carlos Cuenca, aún no se ha formalizado una convocatoria oficial para discutir las actualizaciones de los haberes.
Este escenario genera incertidumbre ante el calendario escolar vigente, que establece el retorno de los docentes a las aulas para el 12 de febrero y el inicio general de las clases el próximo 2 de marzo.
Otro punto crítico en la agenda gremial es el estado de los edificios escolares. Desde Agmer han solicitado celeridad en las reparaciones de las instituciones que fueron declaradas en emergencia edilicia. Por su parte, el CGE informó que se están priorizando estas obras con el fin de garantizar que los establecimientos estén en condiciones operativas para el comienzo del ciclo lectivo.