El cuerpo de Bomberos Voluntarios enfrentó una situación crítica esta semana mientras trabajaba en la contención de un incendio de interfase en la zona de la ex Ruta 14. Según informó el comandante mayor Cristian Bravo, la intensidad de las llamas y las condiciones climáticas extremas pusieron en peligro la integridad física de una dotación y la operatividad de uno de sus móviles.
El incidente se originó cuando el personal intentaba establecer una línea de defensa sobre la calzada para evitar que el fuego cruzara la ruta. De manera imprevista, el incendio “tomó corona”, propagándose por las copas de los pinos y proyectando lenguas de fuego que, impulsadas por ráfagas de viento de hasta 40 km/h, envolvieron el sector donde se encontraba el camión.
Aunque el vehículo no tuvo contacto directo con las llamas, la temperatura fue tan elevada que provocó daños por radiación en los espejos retrovisores y en los parantes de la cabina. La rápida maniobra de los efectivos permitió retirar la unidad a tiempo, evitando la pérdida total del equipo y permitiendo que el personal continuara con las tareas de extinción. Desde el cuartel resaltaron que este tipo de fenómenos meteorológicos pueden superar incluso la experiencia y los cálculos más rigurosos de los especialistas en el terreno.
