La histórica fabrica Fate anunció el cierre definitivo de su planta y el despido de 920 operarios
La emblemática empresa argentina Fate comunicó el cese total de sus operaciones manufactureras tras ocho décadas de trayectoria. La firma, propiedad de la familia Madanes Quintanilla, confirmó la clausura de su planta industrial en Virreyes, San Fernando, y la desvinculación de sus 920 trabajadores. Según fuentes directas, la determinación revistió un carácter terminal y se orientó a la liquidación de activos para cumplir con las obligaciones correspondientes a empleados, proveedores y entidades bancarias.
Los factores que desencadenaron esta medida incluyeron:
Competencia externa: El ingreso masivo de neumáticos importados, principalmente de origen chino, alteró las condiciones del mercado local.
Contexto económico: La apertura económica y la crisis del sector industrial impactaron en la rentabilidad de la compañía, que arrastró dificultades financieras durante los últimos años.
A través de un comunicado oficial, el Directorio resaltó el legado de la marca como pionera en tecnología de neumáticos radiales y su capacidad exportadora hacia mercados de Europa y Estados Unidos. A pesar de su rol histórico en el entramado productivo nacional, la dirección empresarial argumentó que los cambios en el escenario global forzaron un enfoque diferente para el futuro del capital.
La caída de Fate se sumó a una serie de cierres en los sectores textil y alimenticio, reflejando una tendencia crítica para la industria pesada en el país.