Sergio Ferrari
En Europa recuerdan el golpe del ’76 y denuncian a Milei.
La brutalidad represiva de los Videla, Massera y Agosti no se olvida. Tampoco la juventud desaparecida y torturada. Marzo, mes de la memoria y de la SOLIDARIDAD, con mayúsculas.
En este momento político y justo a medio siglo del último golpe de Estado en
Argentina, esta solidaridad se expresa hoy en dos direcciones: la reivindicación y
defensa de la Memoria, la Verdad y la Justicia, y la denuncia del proyecto antisocial
del actual Gobierno Milei.
Una Declaración contundente
Para el medio centenar de organizaciones argentinas, latinoamericanas y suizas que
firmaron la declaración Del Golpe de 1976 al proyecto neoliberal de Milei, se trata de
desenmascarar ante la opinión pública un proyecto económico-social que tiene
grades similitudes –casi un continuismo– con el de los militares de entonces.
Elaborada conjuntamente por Nunca Más, Argentinos para la Victoria Provincia 25
(regional suiza), la Asociación El Periscopio de ex presos políticos de Coronda, el
Jardín de los Desaparecidos, Latino Lab y AMIS, esta Declaración obtuvo, además,
el respaldo de personalidades políticas y sociales helvéticas. Entre ellas, senadores
y diputados nacionales, así como dirigentes de los principales sindicatos.
(https://www.facebook.com/story.php?story_fbid=939647161901274&id=100075679970704&rdid=26K
TcFjfgv4JRuWU#).
Muchas de las adhesiones fueron inmediatas, algunas, argumentadas. La ex
diputada nacional Anne-Catherine Menetrey, por ejemplo, escribió: “Por supuesto,
¡firmo con gusto esta declaración! Es tan importante, no solo por esta fecha
conmemorativa, sino también debido a la oscuridad del futuro que nos preparan los
nuevos dictadores depredadores y la evolución política del mundo, en particular en
América Latina. Es aterrador constatar el terror que propaga Donald Trump, que nos
deja atónitos e impotentes”. O la dirigente del principal sindicato helvético que
adhirió a la Declaración agradeciendo infinitamente a los promotores “por este gran
compromiso” militante.
A partir del 2 de marzo y hasta fin de mes se realiza una decena de muy diversas
actividades en Ginebra y en Berna, como el bordado de un patchwork por la
memoria; presentación de libros y proyección de películas; un coloquio universitario
y una video conferencia con el Colectivo INTERMESAS de Sitios de la Memoria de
la Argentina (https://jardindesdisparus.org/wp-content/uploads/2026/02/Flyer-bleu-mars-mois-de-la-
memoire.pdf).
Otras cuantas organizaciones convocan el mismo 24 de marzo, en la capital suiza,
una actividad político-cultural centrada en la actual situación argentina en un
“continente amenazado” (https://www.solifonds.ch/veranstaltungen).
Para la profesora Marcella Camerano, argentina residente en Suiza, militante de
Derechos Humanos e integrante de Argentinos para la Victoria-provincia 25, este 50
aniversario del golpe de 1976 la tarea principal desde Europa consiste en recordar,
reactualizar y dinamizar la militancia de proximidad con los actores sociales más
dinámicos de Argentina. “Fundamentalmente, solidarizarse con el compromiso de
una gran parte de la sociedad argentina por la Memoria, la Verdad y la Justicia que
fue y es el hilo conductor de esa lucha por los derechos humanos”. Este
compromiso, enfatiza Camerano, convierte a Argentina en un “verdadero ejemplo
internacional del trabajo cotidiano para que la memoria colectiva se imponga al
olvido y el negacionismo”. Sin duda, un reto muy especial, precisamente “en esta
etapa en la cual el proyecto de Milei se propone, entre otros objetivos, imponer el
negacionismo como ideología dominante y justificar los crímenes de la dictadura”. En
efecto, explica Camerano, este proyecto “Niega el Estado de Derecho, las
diversidades y la lucha de las mujeres por la igualdad de género”. Por otra parte,
“Ignora el calentamiento planetario. Desconoce a las organizaciones multilaterales
internacionales y sus programas consensuales, como la Agenda 2030”. Visión
reaccionaria, concluye Camerano, que lleva a Milei “a tener como principales
referentes internacionales a Donald Trump y Benjamín Netanyahu, manteniendo
relaciones estrechas, casi carnales, con los máximos dirigentes neofascistas de
Europa”.
Solidaridad italiana
También en Italia durante el mes de marzo se promueven múltiples iniciativas. En
ámbitos universitarios como en iglesias históricamente solidarias, como la Valdense,
y proyecciones de la película Identidad en varias ciudades. Un testimonio-denuncia
basado en la vida de Daniel Santucho, el nieto número 133 restituido a su legítima
familia en julio de 2023 cuando ya tenía 46 años.
Las actividades de solidaridad arrancaron con un Coloquio Internacional del 4 al 6 de
marzo en la Universidad Roma Tre, convocado por una quincena de organizaciones
italianas con presentaciones por una veintena de personalidades de Italia y de
Argentina. Una de ellas es Enrico Calami, quien como Cónsul de Italia en Buenos
Aires en los años de la dictadura promovió el asilo y protegió a más de 300
personas, en su mayoría militantes perseguidos por las fuerzas represivas
(https://www.amnesty.it/eventi/a-50-anni-dal-golpe-argentino-nunca-mas/).
Entrevistado por este corresponsal, Calamai recuerda aún hoy, con gran emoción,
imágenes de terror y represión: “Los coches sin patente circulando por Buenos Aires.
Las declaraciones de familiares de desaparecidos que iban al Consulado a presentar
el recurso de habeas corpus para sus hijas o hijos desaparecidos. Los que se
presentaban al Consulado diciendo que si los echábamos a la calle les esperaba
tortura y muerte. En una palabra, la violencia escondida, en contraste con la
normalidad aparente de la vida en una ciudad como Buenos Aires”.
Seguir mirando con atención el pasado, subraya Enrico Calamai, “ayuda a
comprender el presente”. Y permite así reforzar la solidaridad en un momento
latinoamericano muy complejo donde “Estados Unidos promueve una política
supremacista cada vez más violenta y arrogante hacia Venezuela, Méjico, Colombia,
Cuba y buena parte del continente” y del mundo.
Para el ex diplomático italiano, es muy preocupante el nuevo impulso bélico,
fundamentalmente promovido desde occidente en una realidad mundial donde
parece imperar el olvido del saldo de “los millones de personas que murieron en las
dos guerras mundiales”. Con el agravante de que hoy se dispone de “una tecnología
destructiva desligada de cualquier consideración ética, que puede abrir paso al
abismo nuclear”. Una nueva guerra mundial, concluye Calamai, podría llegar a borrar
cualquier posibilidad de vida humana o de vida en general sobre la Tierra. “Y todo
ocurre ante la indiferencia de la opinión pública, parecido a lo que pasaba en la
Argentina frente al fenómeno de la desaparición”.
La Francia fraterna dice “presente”
Al igual que en Suiza, Italia y otros países del continente también en Francia el mes
de marzo se perfila como el “Mes de la Memoria”, como puede verse por el frondoso
programa de iniciativas organizadas en París por la Asamblea de Ciudadanos
Argentinos en Francia (ACAF). El 4 de marzo, un primer coloquio con el aporte
testimonial y reflexivo de militantes de diferentes movimientos y organizaciones en
los años 70, seguido, días más tarde, por otro con el análisis político de los golpes
de Estado en Argentina de 1930 en adelante. Entre el 19 y el 23 se realizarán tres
actividades culturales y conmemorativas: la presentación de Un ciudadano común en
época de dictadura, el último libro del periodista rioplatense Víctor Hugo Morales; el
Itinerario de la Memoria en varios sitios parisinos ligados a la resistencia argentina
de los 70 y la proyección en la Universidad París-Cité de la película Yo, la hermana
Alice, del realizador Alberto Marquardt. El mismo 24 de marzo, la comunidad
argentina y latinoamericana, con el apoyo de diversos partidos y sindicatos,
convocan a una manifestación masiva en las inmediaciones de la Embajada
argentina, sitio emblemático de la protesta solidaria estas últimas cinco décadas
(https://www.facebook.com/ACAFasamblea/?locale=fr_FR).
Con este programa, la ACAF se propone, en primer lugar, “homenajear a las 30 mil
personas desaparecidas, y no solo desde la perspectiva de la denuncia al terrorismo
de Estado, sino también a partir de una reivindicación de los hechos y las
motivaciones que llevaron en aquel entonces a tantos jóvenes a comprometerse
políticamente”, como explica en una entrevista telefónica María Laura Stirnemann,
una de las organizadoras. Hija de padre desparecido y madre ex presa política,
Stirnemann impulsó con su hermana la creación de HIJOS en Francia durante los
años noventa y estuvo entre las promotoras del nacimiento de la ACAF en 2016.
Si una virtud ha demostrado la década de existencia de esta Asamblea, ha sido la
unidad en la diversidad. Además, su decisión de movilización y protesta frente a los
proyectos neoliberales en Argentina, promoviendo para ello una sólida red de apoyo
en la sociedad civil francesa. “Numerosos dirigentes de partidos progresistas y
sindicalistas nos vienen acompañando ya desde hace mucho tiempo. Y contamos
nuevamente con ellos para la manifestación del próximo 24 de marzo”, comenta
Stiernemann. En la actualidad, como siempre, agrega, “buscamos romper el discurso
dominante con respecto a Argentina y deconstruir las mentiras que se relatan”.
Según ella, “Hay más artículos de prensa que reivindican a Milei que los que lo
critican. Es esencial contar la verdadera historia cotidiana de la gente; denunciar el
intento gubernativo para desmantelar toda la construcción colectiva de la Memoria-
Verdad y Justicia; confrontar el negacionismo de este Gobierno retrógrado; desnudar
la violencia policial y los mecanismos actuales de represión; confrontar la nueva
reforma laboral con los lastres sociales y las pérdidas de derecho que ella implica”.
La crítica que tiene alternativas. La denuncia que genera conciencia. Las consignas
que definen prioridades. Como concluye la Declaración suiza: “Nunca más al
Terrorismo de Estado. No al proyecto económico-social de Milei. No al negacionismo
en cualquiera de sus versiones en cualquier lugar del planeta”. Más que nunca,
ahora se trata de reforzar la solidaridad internacional activa que reverdece,
justamente, en este marzo, con la misma primavera europea.
