A 50 años del golpe, Concordia reafirmó el compromiso con la memoria en Plaza Urquiza
En el marco de la conmemoración del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, se llevó a cabo este 24 de marzo un emotivo acto en la ciudad de Concordia, al cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976 que dio inicio a la última dictadura cívico-militar en la Argentina. En una columna de más de tres cuadras de extensión, la actividad central comenzó con una movilización que partió desde la vivienda de Estela Solaga, ubicada en calle Salta casi D.P. Garat, donde fue secuestrado Julio Solaga, y avanzó por distintas arterias de la ciudad hasta arribar a la Plaza Urquiza, donde ya aguardaban una multitud nutrida de personas para participar del acto central, desarrollado en el sector del Reloj de Sol.
La marcha estuvo integrada por vecinos, organizaciones sociales, agrupaciones políticas y organismos de derechos humanos, en una expresión colectiva de memoria y reclamo.
Ya en la plaza, el acto comrnzó con la entonación del Himno Nacional Argentino y continuó con intervenciones de docentes, profesionales de la salud mental, representantes sociales, gremialistas, artistas y referentes de organismos de derechos humanos, quienes remarcaron la importancia de sostener viva la memoria colectiva.
las palabras de bienvenida y la apertura estuvo a cargo de Estela Solaga, hermana de Julio Solaga, estudiante universitario detenido-desaparecido el 22 de noviembre de 1976. “Si no te interesa lo que le ocurrió a un desaparecido, no tenemos diferencias políticas, tenemos diferencias humanas, morales y éticas”, expresó, al tiempo que pidió al público acompañar con respeto el momento.
Destacó además el trabajo realizado por el colectivo “Bordadoras de la Memoria” de Concordia, integrado por 77 mujeres y hombres que participaron en la confección de una obra colectiva en homenaje a los desaparecidos. Según explicó, muchos de ellos no tenían experiencia previa en el bordado, pero asumieron el compromiso de reconstruir historias a partir de nombres.
“Tomaron la aguja, tomaron un nombre y comenzaron a bordar. Ese nombre desconocido que hace 50 años fue asesinado empezó a generar interés: quién era, dónde nació, cómo era su familia, cuáles eran sus sueños. Así, esos nombres dejaron de ser nombres para transformarse en personas”, señaló.
La iniciativa permitió recuperar historias de vida y traerlas al presente, en una propuesta que Solaga definió como “colectiva, multifacética, colorida y hecha desde el corazón”, en sintonía con los valores y proyectos de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado.
Un momentos destacado y aplaudido fue cuando el representante de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, hizo referencia al cartel de Memoria, Verdad y Justicia que fue colocado por los organismos de Derechos Humanos en el Regimiento de Caballería de Tiradores Blindado N°6 Blandengues, señalando su rol como centro clandestino de detención y tortura durante la última dictadura y que sin explicaciones fue retirado del lugar en el año 2023 hasta el día de hoy, no se volvio a colocar en el lugar.
Un minuto de aplauso
El acto culminó con un minuto de aplausos en una plaza colmada, en homenaje a los desaparecidos de Concordia, entre ellos Jorge Emilio Papetti, Julio Alberto Solaga, Ana María Quinteros de Lescano, Sixto Francisco Zalasar, Vicente Víctor Ayala, Raúl María Caire, Francisco Díaz, Alfredo Omar Enrique Fiorito, Ileana Gómez, Jorge Oscar Koffman, Alfredo Elías Kohon, Alberto Teodoro Noailles, Leticia Margarita Oliva, Susana Quinteros de Morillo, Jesús Silveiro Suárez Méndez, Orlando René Méndez, Roberto Miguel Odorisio, Inés Menescardi de Odorisio y Pablo Francisco Luto Peralta.