Nueve consultores coinciden en el diagnóstico y advierten sobre el costo de mantener al jefe de Gabinete y al ministro de Economía, Luis Caputo.
La casi totalidad de los consultores sostienen que, desde el punto de vista de las encuestas, Javier Milei está pasando por el peor momento desde que asumió el gobierno. La base de toda la situación es la economía, pero los escándalos sucesivos de corrupción -Adorni, Libra, Discapacidad- impactan fuertemente. La sorpresa es que buena parte de los expertos en campañas electorales afirman que el costo político de sostener en su cargo a Manuel Adorni es muy alto, pero aún más alto el precio de continuar con la política económica y con Luis “Toto” Caputo a cargo de ese ministerio. El mayor golpe es que aproximadamente siete de cada diez argentinos está peor que hace seis meses.
Las conclusiones surgen del diálogo de Página/12 con nueve consultores de primera línea.
Sin expectativas
Para Federico Aurelio, titular de ARESCO, “es el peor momento de la valoración. Tuvo uno malo en septiembre pasado con el caso de Discapacidad. Yo diría que ahora está peor porque es el momento donde han caído más las expectativas de la situación económica personal, que ha sido y que sigue siendo un bastión en el acompañamiento de la gestión de Milei. Es decir, que bajó mucho la gente que te dice ‘yo no estoy bien, pero esto es un esfuerzo que vale la pena’. Esa franja es la que se ha deteriorado fuertemente”. Para el consultor, “si ahora renuncia Adorni, no creo que cambie mucho la situación. El daño ya está hecho. Las balas entran por el mal humor económico. Es como una retroalimentación: los errores políticos alimentan el mal humor económico y el mal humor económico retroalimenta lo político. El factor esencial es el económico”.
El peor momento, además, de la economía
Roberto Bacman, al frente del CEOP, coincide, pero analiza que no sólo es el peor momento de la Casa Rosada, sino también y, fundamentalmente, de la economía. “Las frases que se repiten son ‘Ya no hay plata que alcance’, ‘muy difícil llegar a fin de mes’ y todo denota que la paciencia se está perdiendo y la esperanza se derrumba. Para peor, muchos tienen miedo con los despidos y se preguntan ‘¿Cuándo me va a tocar a mí?’. A esto se suma la corrupción que, con Adorni, se fue complicando día a día. La situación se puede complicar todavía más y el costo político puede llegar a ser importante. Sostenerlo puede ser aún más costoso”. Para Bacman, “lo fundamental, decisivo, es lo económico. Seis de cada diez creen que no mejorará en los próximos meses, sólo el 7 por ciento dice que su situación personal es óptima, el 38 por ciento habla de bronca y otro 26 por ciento de incertidumbre. Podemos decir que es el peor momento de Milei, pero la clave es que es el peor momento de la economía libertaria”.
El núcleo duro aguanta
“Tal vez no sea el peor momento, es un momento bajo, como fue septiembre de 2025 -diagnostica Hugo Haime, de Haime y Asociados-. Eso se explica porque hay un núcleo duro, el 30 por ciento de la población, que es inamovible. Y me parece que seguirá así. Toda denuncia de corrupción la atribuyen a operaciones o mentiras. Pero Milei sí lo paga y lo paga esencialmente en el apoyo de votantes que eran y por ahí aún son del PRO. Mi opinión es que sostienen a Adorni o, mejor dicho, que intentan sostenerlo, porque si lo dejan ir, lo próximo es Libra”. Y agregó que “es probable que estén esperando una mejora económica para pasar el mal momento: especulan con que enfrente no hay nadie. Pero eso puede ser de momento: aún no aparece nadie fuerte enfrente. Si la economía no repunta y siguen los casos de corrupción, las cosas se les pueden complicar”.
Milei pierde en su base
“Este es el peor momento de Javier Milei desde que asumió -coincide Raúl Timerman, de Grupo de Opinión-. Estaba mal también antes de las elecciones de octubre y se revirtió con el tweet de Scott Bessent. Pero en esta caída, por primera vez, está por debajo de los 40 puntos de aprobación. Ahora está en 37 por ciento y 60 por ciento de desaprobación. Lo que impacta es que en este 60 por ciento hay 20 puntos de los que votaron a Milei y 40 de los que votaron a Patricia Bullrich. Está perdiendo en su base”.
El consultor también hizo referencia al caso Adorni y dijo que “suma contradicciones y está en la pantalla en forma permanente. El costo político es enorme para el gobierno y para él. Y mirando todo el panorama diría que el momento de Milei impacta en la economía, pero más impacta la economía en el momento de Milei. Llegamos a un momento donde la gente no confía en el Indec y te dicen que los precios aumentan más que la inflación. Incluso, si se ven las últimas declaraciones de Toto Caputo, parece estar tirando la toalla”. Este último diagnóstico impacta y sintoniza con lo que sugieren varios consultores: es más alto el costo de sostener a Toto que a Adorni.
Los problemas políticos impactan
“No creo que sea el peor momento de Milei -concluye Eduardo Fidanza, de Poliarquía– Según lo veo, el peor fue con la corrida cambiaria anterior a las elecciones legislativas del año pasado; ahí la mayoría de los indicadores mostraba la probabilidad de que perdiera las elecciones. Luego vino el salvataje de EE.UU. y la situación se descomprimió“.
Con respecto al jefe de Gabinete, Fidanza sostiene “que el costo de sostener a Adorni es mayor, pero dependerá de si aparecen nuevas evidencias; los gobiernos suelen defender a sus funcionarios cuando están bajo presión de los medios, aunque eso depende de la gravedad de las imputaciones. Adorni todavía no llegó al punto de lo insostenible, pero eso puede cambiar en pocos días. La experiencia muestra que los problemas políticos siempre impactan en la economía; a pesar del triunfo del año pasado los mercados y los inversores mantienen sus dudas, ahora parece que esperan la reelección para despejarlas. En ese contexto, casos como el de Adorni indudablemente no ayudan”.
Enorme tensión económica
Para Analía Del Franco, de Del Franco Consultores, “es el peor momento de Milei, porque la situación de Adorni y del caso $Libra se produce en el marco de una enorme tensión económica, de mucha crítica, de mucha demanda y de desilusión de una parte de los que lo votaron. Hay decepción, desilusión y da la impresión que se está perdiendo la paciencia. El hecho de que Adorni, el adalid anticasta, evidencia comportamiento absolutamente de casta, hace recrudecer todo. Yo creo que hoy tiene más costo mantenerlo que sacarlo, pero el punto clave es el descontento económico.
El costo es “Toto” Caputo
Artemio López, de Equis, considera que las cosas estuvieron peor el año pasado. “El peor momento fue septiembre. Sin el rescate de Estados Unidos difícilmente hubiera resuelto la situación, que era mucho peor que el affaire Adorni. Para mí hay más costo en sostener a Toto Caputo que a Adorni. Es la economía la que lo que lo hace perder sistemáticamente popularidad. Adorni es un alcanzapelotas en esta situación. El modelo económico, que recurre en forma permanente al rescate externo, no es autosustentable, aunque golpeen los casos de corrupción. Milei nunca pudo salir de gira por el conurbano”.
Viene de diciembre
“Es el peor momento de la serie -dice Marina Acosta, de Analogías-, pero el deterioro viene desde diciembre del año pasado. El escándalo Adorni reforzó la percepción del 55-60 por ciento de los encuestados de que hay mucha o bastante corrupción en el gobierno. El problema central es que el gobierno no sabe qué hacer con el programa económico en el marco de un conflicto internacional en el que las variables se deterioran. La economía es afectada por el mal momento del gobierno, las denuncias de corrupción y la incapacidad intrínseca del programa económico para resolver los dilemas de la crisis internacional y, por supuesto, lo que hace al país”.
Sostener a Adorni es peor
Santiago Giorgetta, de Proyección, coincide: “Sí, claramente es el peor momento de la valoración de su imagen, las opiniones de su gestión y el impacto en la economía familiar. Entre el 50 y el 60 por ciento de opiniones negativas tiene en las tres cosas. Para mí, sostener a Adorni es peor que pedirle la renuncia. Sucede que lo que más golpea a Milei son las contradicciones. El presidente dice que no hay plata, pero tolera el escándalo, suma una contradicción más. Lo que más complica a Milei es lo económico en sí mismo, más que el escándalo Adorni. Hay un descontento generalizado muy fuerte. Siete de cada diez personas dicen que está peor que hace seis meses. La principal preocupación son los bajos salarios. Más del 60 por ciento está endeudado por gastos corrientes, es decir que no llega a fin de mes. El caso Adorni pega porque hay una irritación mucho más fuerte por la cuestión económica”.
Todo indica que están instaladas masivamente ideas como el 3 por ciento de Karina, los viajes y las propiedades de Adorni, los cientos de millones de dólares estafados con $Libra. Será difícil que Milei remonte esa cuesta. Pero, como señalan los consultores, la cuesta que necesita remontar es la economía y el mal humor económico. Los datos muestran que cae el consumo, que sube la desocupación y nada hace prever que las cosas cambien.
