22 abril, 2026

ENTRE RÍOS: EL GOBIERNO QUE FESTEJA ESTADÍSTICAS MIENTRAS EL PUEBLO PAGA EL AJUSTE

FRIGERIO-MILEI..
La gestión de Rogelio Frigerio parece haber entrado en una fase de desconexión crítica con la realidad de los entrerrianos. En su afán por sostener y “ayudar” al gobierno de Javier Milei, el mandatario provincial ha adoptado un discurso centrado exclusivamente en la baja de la inflación, ignorando que, en la práctica, la situación económica en Entre Ríos se ha vuelto insostenible para el ciudadano de a pie.
​Para el gobernador, el éxito se mide en planillas de Excel y metas fiscales cumplidas. Sin embargo, fuera de los despachos oficiales, la realidad es muy distinta la caída estrepitosa del poder adquisitivo y el parate total de la actividad económica han sumergido a la provincia en una crisis de consumo que no se soluciona con anuncios de “convergencia de precios”.
La crítica principal que recae sobre Frigerio es su rol de aliado incondicional del ajuste nacional, incluso cuando este golpea directamente las arcas y los bolsillos de su propia provincia. Mientras el gobernador celebra que “los números cierran”, los comercios locales bajan sus persianas y las familias deben elegir qué servicios dejar de pagar. La pregunta que circula en cada rincón de la provincia es clara ¿De qué sirve que la inflación baje si el salario ya no alcanza para cubrir las necesidades básicas?
Este alineamiento total con la Casa Rosada ha dejado a Frigerio en una posición vulnerable. Se le cuestiona que, en lugar de defender los intereses de los entrerrianos ante el avance de las tarifas y la falta de inversión en infraestructura, prefiera actuar como un “vocero del ajuste”. Para muchos, el gobernador ha decidido ser el mejor alumno de un modelo que, aunque promete estabilidad a futuro, hoy solo ofrece recesión y angustia en el presente.
​En definitiva, Entre Ríos asiste a un gobierno de contrastes uno que festeja una “estabilidad” de laboratorio mientras ignora el deterioro social en las calles.