4 mayo, 2026

Internos de la UP3 realizan tareas de mantenimiento y panificación

up3 unida penal

El prefecto Jorge Vera, titular de la Unidad Penal N° 3 brindó precisiones sobre el nuevo convenio de colaboración firmado entre el Servicio Penitenciario de Entre Ríos y la Municipalidad. El acuerdo permitió que un grupo seleccionado de internos realice tareas extramuros, enfocadas principalmente en el mantenimiento de espacios públicos y la producción de alimentos, bajo un estricto régimen de supervisión.

Según detalló el funcionario, las labores de mantenimiento se concentraron en los sectores de los cementerios “Nuevo” y “Viejo”, además de otras dependencias municipales. Asimismo, el convenio contempló la extensión de la producción de panadería a otros puntos de la ciudad, incluyendo un proyecto para el Centro de Convenciones, buscando potenciar los oficios aprendidos dentro de los talleres carcelarios.

Requisitos y régimen de selección
Para acceder a estas jornadas laborales fuera del establecimiento, los internos debieron cumplir con condiciones legales y de conducta rigurosas:

Fase del tratamiento: Debieron encontrarse en el período de prueba del régimen progresivo de la pena.

Conducta y concepto: Fue requisito excluyente contar con conducta ejemplar y no poseer antecedentes disciplinarios negativos.

Formación técnica: Los participantes aprobaron previamente cursos dictados por el CGE en oficios como albañilería, herrería, carpintería, electricidad o panificación.

Aval Judicial: Cada salida se efectuó mediante una orden judicial específica y bajo custodia permanente del personal penitenciario.

Impacto en la reinserción laboral
Vera subrayó que estas iniciativas fomentaron una “competencia sana” entre la población penal para alcanzar los objetivos de conducta necesarios. Durante el último año, 82 internos obtuvieron certificaciones oficiales en diversos talleres, lo que facilitó su integración a estos programas de trabajo comunitario.

Además de las tareas con el municipio, la unidad penal continuó con la reparación de mobiliario escolar y el mantenimiento de edificios públicos. Estas acciones buscaron no solo el beneficio de la comunidad, sino también dotar a las personas privadas de la libertad de herramientas concretas para su futura inserción en el mercado laboral una vez cumplida su condena.