Recortes: las provincias sufrieron una fuerte caída de fondos nacionales
En un escenario marcado por la baja constante de la recaudación impositiva, el Gobierno nacional profundizó durante el último mes el ajuste sobre las partidas destinadas a las provincias. Según datos de la consultora Politikon Chaco, las transferencias discrecionales registraron una drástica caída del 53% interanual en términos reales, posicionando a abril de 2026 como el segundo peor registro de las últimas dos décadas.
Este esquema de retaceo de recursos obligó a las administraciones provinciales a depender casi exclusivamente de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), un instrumento caracterizado por su alto nivel de discrecionalidad. Mientras la asistencia financiera directa se desplomó, el Ejecutivo nacional centralizó la distribución de fondos en un puñado de distritos, dejando a otros con envíos que apenas alcanzaron para cubrir necesidades básicas.
La distribución de las transferencias no automáticas
El informe técnico reveló que solo cuatro actividades concentraron el 83% de los fondos distribuidos en abril, evidenciando la falta de una política federal equitativa:
Aportes del Tesoro Nacional (ATN): Sumaron $47.000 millones y representaron el 30% del total.
Jornada Extendida Escolar: Explicó el 23% de los envíos con $35.000 millones.
Comedores Escolares: Participó con un 17% ($27.000 millones).
Cajas Previsionales: Representó el 13%, aunque solo se destinó a cuatro provincias.
En este contexto de asfixia económica, la provincia de Buenos Aires absorbió el 25,7% de los recursos, seguida por Entre Ríos con el 8,9% ($13.836 millones) y Chaco con el 6,9%. En el extremo opuesto, provincias como Tierra del Fuego, Chubut y Santa Cruz quedaron prácticamente marginadas del reparto nacional.
El rescate financiero como herramienta de presión
Ante la caída de la actividad económica, el Gobierno nacional debió implementar anticipos financieros por unos $400.000 millones para auxiliar a doce provincias en situación crítica. Sin embargo, este “rescate” funcionó como un préstamo a cuenta de coparticipación futura, lo que hipotecó los ingresos provinciales para el resto del año.
La ejecución de los ATN superó el 50% por segundo mes consecutivo, una cifra que no se observaba desde finales de 2021. Esta tendencia sugirió que la administración de Javier Milei utilizó estos fondos de libre disponibilidad para compensar parcialmente el ajuste, manteniendo un control centralizado sobre las finanzas del interior y profundizando la brecha de recursos en un sistema federal cada vez más debilitado.